| 1 cuota de $64.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $64.000,00 |
Olvídate de los perfumes comerciales y planos; Khamrah de Lattafa es una experiencia opulenta, un viaje sensorial directo al corazón de un palacio árabe en pleno invierno. Al atomizarlo, la cabeza te va a hacer cortocircuito: es exactamente como si tuvieras enfrente una copa de coñac añejado vertida sobre un pastel de dátiles calientes, espolvoreado con toneladas de canela, nuez moscada y praliné crujiente.
Tiene un carácter profundamente licoroso, resinoso y ambarado, pero con ese giro adictivo del azúcar tostado y la vainilla que lo vuelve casi comestible. No es solo un aroma; es una textura densa, almibarada y ultra reconfortante que envuelve la piel como una manta de cachemira. Se siente lujoso, nocturno y sumamente misterioso. Advertencia: si le temes a los aromas robustos, corpulentos y con una personalidad imponente, pasa de largo, porque Khamrah es una sobredosis de sensualidad y especias sin filtros.
Duración: Bestial. Es una bomba atómica en frasco. En la piel supera fácilmente las 10 a 14 horas, y en la ropa se queda a vivir de forma permanente; tu armario va a oler a una pastelería fina y mística incluso después de pasar por la lavadora.
Estela: Enorme. Es un perfume de presencia absoluta; vas a inundar cualquier habitación en la que entres. Deja un caminito magnético de ámbar, canela y madera dulce que obliga a la gente a voltear y preguntar qué perfume tan costoso llevas puesto.
Clima ideal: Su terreno de juego indiscutible son los días helados de otoño e invierno o las noches de gala. Con bajas temperaturas se vuelve una delicia acogedora y sofisticada que te hace sentir abrigado, pero bajo el sol del verano puede ser un golpe de calor por su tremenda densidad.
